Consejo Mundial de Iglesias
COMITÉ CENTRAL
Ginebra, Suiza
26 de agosto - 2 de septiembre de 2003
Documento No .GEN 10.1

Para información

Documento informativo sobre la Reconfiguración del Movimiento Ecuménico


La discusión hasta el momento
1. La pertinencia y la necesidad de reflexionar sobre la configuración del movimiento ecuménico están implícitas en la declaración normativa "Hacia un entendimiento y una Visión Comunes del Consejo Mundial de Iglesias". En particular, tres aspectos de ésta apuntan a esta dirección: 2. Ya a mediados de los años noventa comenzó a gestarse una discusión con las Organizaciones Ecuménicas Regionales, en el Grupo de Secretarios Generales de las OER y el CMI. En 1997, los representantes del CMI en este grupo presentaron un documento referente a la necesidad de dar una nueva configuración al movimiento ecuménico en su expresión mundial y regional. Un elemento de reflexión fundamental fue que, con la disminución de los recursos, pronto el CMI y las OER ya no podrían mantener organizaciones autónomas separadas que tenían básicamente los mismos objetivos y funciones. Pero la discusión no tenía sólo un contenido financiero. Había también una propuesta conceptual de que el CMI y las OER trascendieran de la consulta, la coordinación y la cooperación para examinar modos conjuntos de fijar prioridades y tomar decisiones. Se plantearon cuestiones relativas a organismos rectores de unión, un programa ecuménico común y la integración de estructuras mundiales y regionales. Un documento general sobre las relaciones CMI-OER se presentó al Comité de Examen I en la Asamblea de Harare que aprobó las recomendaciones dirigidas a continuar estos esfuerzos.

Si bien de las discusiones no surgió ninguna propuesta coherente, se dieron algunos pasos: formación de "grupos de enlace" con dos OER (CIE y CCA), una reunión de los miembros africanos del Comité Central con el Comité General de la AACC, etcétera.

Vale la pena hacer notar aquí algunos comentarios hechos en la discusión de 1997. Se dijo que una reconfiguración del CMI y de las OER traería "una forma nueva e integrada de dirigir el movimiento ecuménico". No reflejaría un modelo "centro-periferia" o "regiones-Ginebra" ni tampoco una estructura "regiones-regiones" sin una clara dimensión mundial.1


3. En la Asamblea de Harare, los representantes de las Comuniones Cristianas Mundiales hicieron una recomendación "para que se faciliten y se fortalezcan las relaciones entre el CMI y las CCM como se pide en el documento EVC". Esto llevó a la formación de un grupo de personal del CMI/FLM/ARM que investigó tres ámbitos donde era posible ir más allá de las relaciones existentes: las asambleas conjuntas o coordinadas, los miembros y la cooperación en programas planificada. El Consejo General de la Alianza Reformada Mundial ya había propuesto celebrar asambleas conjuntas con el CMI y la FLM en 1997. El grupo de personal avanzó hasta donde le fue posible pero no consiguió formular propuestas innovadoras.

Se tomaron algunas medidas de poca entidad con respecto a la coordinación de las asambleas, por ejemplo la representación mutua en los comités de planificación de las asambleas de las tres organizaciones (CMI, FLM y ARM).

Uno de los factores que complica la discusión con las CCM es la diversidad de éstas. Los miembros de algunas coinciden hasta en un 70 u 80% con los del CMI (ej. la Comunión Anglicana, la FLM, la ARM), los de otras tienen poca o ninguna representación en el CMI (ej. los menonitas, el Consejo Reformado Ecuménico, los adventistas del séptimo día). Entre estos extremos se ubican organizaciones como el Consejo Metodista Mundial y la Alianza Bautista Mundial. Además, las CCM difieren unas de otras en objetivos y funciones. Para la discusión sobre la reconfiguración puede ser más efectivo centrarse en el grupo de las que están más cerca del CMI. Sin embargo, esta diferenciación podría tener consecuencias negativas para el grupo en su conjunto. Los dirigentes de la Conferencia de Secretarios Generales de las CCM han solicitado reunirse con el Secretario General del CMI el 19 de mayo en su reunión preparatoria.


4. La discusión con los ministerios pastorales especializados (las "Entidades") durante los dos últimos años ha tenido lugar en el contexto de la Mesa Redonda del CMI. Las primeras etapas fueron la formación de ACT, y particularmente de la Alianza Ecuménica de Acción Mundial (EAA). Los ministerios pastorales especializados son un grupo ecuménico que colabora con el CMI sin tener una relación formal con éste (mientras que las OER, las CCM, los CNI y las Organizaciones Ecuménicas Internacionales están reconocidas en el Reglamento). Su relación con el Consejo es muy específica debido a su función de colaborar con el financiamiento. Han constituido un organismo propio, la Red de Directores de Entidades (HOAN, por su sigla en inglés) en el que el CMI está representado por invitación.

Intencionadamente o no, el proceso con los ministerios pastorales especializados ha llevado a su reconocimiento de facto como grupo ecuménico que colabora con el Consejo. Sus cometidos y sus orientaciones no son las mismas y existe una considerable diferencia en el grupo entre las organizaciones autónomas como Christian Aid, ICCO, etcétera, y consejos que forman parte de la estructura de una iglesia miembro, por ej. la División de Extensión Mundial de la Iglesia Unida del Canadá, EKD - Pan para el Mundo, etcétera.

Debido a su función de colaborar con el financiamiento, los ministerios pastorales especializados desean asociarse a las estructuras de dirección y toma de decisiones del CMI. Algunos de ellos tienden a ver la discusión sobre la reconfiguración como una posible solución a este asunto.

5. Debemos mencionar la Comisión Especial sobre la Participación de los Ortodoxos en el CMI. Primero fue un foro para tratar cuestiones internas de la comunidad del CMI. Ha sido también el ámbito de reflexión exhaustiva sobre varios modelos de reestructura radical del Consejo (por ej. la propuesta del Metropolitano Kirill) y de un estudio sobre la calidad de miembro que tuvo como resultado, entre otras cosas, la propuesta de una nueva categoría: la de iglesias en asociación con el CMI.

6. Paralelamente a los debates mencionados supra, pero en clara relación con éstos, discurre el proceso de proposición de un Foro Cristiano Mundial2 . La "Propuesta del Foro" es fruto del EVC. Intenta responder al punto 1.3 del presente resumen: ampliar la comunidad con miras a abarcar los miembros evangélicos, pentecostales e independientes pero incluyendo a la vez a la Iglesia Católica Romana y a las iglesias y organizaciones que tradicionalmente han formado parte del movimiento ecuménico. Se lo entiende como un proceso que intenta congregar a los representantes de todas las principales tradiciones cristianas y atraer especialmente a los que hasta ahora no han entablado conversaciones unos con otros. El proceso tiene como objetivo un acontecimiento al que, si todo sale bien, llegarán juntos dirigentes y responsables de tomar decisiones. Misión y unidad son los dos temas principales del diálogo que transcurre. No hay intención de crear nuevas estructuras.

Hasta ahora se han celebrado tres consultas: en Bossey en 1998 y en el Seminario Fuller (Pasadena, Estados Unidos) en 2000 y 2002. La tercera fue, con mucho, la más representativa. En la primera se formó un Comité de Continuación que desde entonces se ha ampliado para que evangélicos y pentecostales también estén representados. Ha asumido toda la responsabilidad del proceso y ha trazado un plan de tres años de consultas mundiales que abarquen todas las regiones (pues se hace hincapié en lo regional) y terminen en un acontecimiento mundial.

En el contexto del Foro, la cuestión de la reconfiguración del movimiento ecuménico todavía no ha estado en el orden del día. Sin embargo, está implícita en lo que se intenta lograr con la propuesta del Foro y será conveniente invitar al Comité de Continuación a que se una a la discusión. Por lo que se refiere a los grupos que colaboran con el Consejo, las organizaciones ecuménicas y paraeclesiales internacionales participan en el Foro y muchas de las CCM estuvieron oficialmente representadas en la última consulta. Por otro lado, el grupo de Secretarios Generales de las OER ha señalado que ve al Foro principalmente como un proceso de iglesias, en el que las OER no necesitan estar representadas como tales.

7. El párrafo 3 del informe del Secretario General al Comité Central se centró en la necesidad de reflexionar y discutir acerca de la reconfiguración del movimiento ecuménico teniendo en cuenta todos los aspectos. Si bien pueden estar efectuándose discusiones en los diferentes escenarios "bilaterales" (como los mencionados en los puntos 2, 3 y 4 del presente resumen), la propuesta del Secretario General implica un proceso multilateral para el que es necesario crear un espacio que permita la convergencia de discusiones hasta ahora separadas.

El Comité Central estuvo de acuerdo con la propuesta y recomendó que se redacte un informe para la Novena Asamblea que se celebrará en 2006. Ha surgido una cronología que desemboca en la Asamblea.

8. Una reunión celebrada en Ginebra en diciembre de 2002 de las OER, los ministerios pastorales especializados y el CMI constituyó el primer ámbito multilateral después del Comité Central de 2002 para discutir la reconfiguración.3 El Secretario General presentó un resumen del párrafo 3 de su informe al Comité Central. La cuestión de la reconfiguración fue el marco en el que esta reunión trató las cuestiones de su orden del día, por ejemplo: clarificación de las funciones respectivas de las OER, las Entidades y el CMI, la relación entre lo local y lo mundial, el fortalecimiento de las comunidades locales (iglesias) como una tarea común, la necesidad de iniciar un proceso de diálogo continuado, la sostenibilidad y el apoyo de las OER.

La reunión puso de manifiesto un consenso general de que era necesario y oportuno pensar de nuevo la configuración global del movimiento ecuménico. Se consideró que si no se creaba una nueva "arquitectura" iba a ser difícil encontrar soluciones satisfactorias a los problemas concretos que afectan a la cooperación entre las OER y los ministerios pastorales especializados. Fue la primera vez que las OER y los ministerios pastorales especializados se reunieron a discutir como grupos que colaboran con el Consejo y no en ámbitos "bilaterales" entre una OER y las organizaciones de financiamiento que cooperan con ella. Los participantes sintieron que el ámbito multilateral constituía un marco diferente y mejor para las discusiones sobre las relaciones y la cooperación.

A este respecto, y con referencia también al punto 2 del presente documento, debe subrayarse que en los últimos años varias OER han demostrado una notable capacidad de renovación en situaciones adversas como la disminución de los recursos, el debilitamiento de la viabilidad, la percepción de pérdida de pertinencia, etcétera, las más de las veces con el apoyo activo del CMI. Entre los ejemplo podemos citar la CIAI que dirigió un proceso sobre viabilidad, la AACC que ha efectuado un examen crítico y la Conferencia de Iglesias del Caribe que está empezando a reafirmarse.

9. El siguiente paso del proceso ha sido la Mesa Redonda del CMI realizada en abril de 2003. Se pidió al Secretario General que hiciera avanzar un paso más la discusión indicando cómo podría ser un movimiento ecuménico reconfigurado. Éste abordó y trató varias cuestiones esenciales (calidad de miembro, dirección, multilateralismo, planos interrelacionados de ecumenismo conciliar, la recuperación de las fuerzas históricas, la interacción entre institución y movimiento) y propuso un modelo de cuatro círculos intersecados que representan el ecumenismo conciliar (la comunidad de iglesias en diferentes planos) en el centro, y unidad, misión y justicia/servicio como tres "pétalos" unidos al centro.4

Los participantes en la Mesa Redonda pidieron que se convoque a una reunión sobre la reconfiguración del movimiento ecuménico en el segundo semestre de 2003.

10. Durante el retiro del Grupo Ejecutivo de Personal que tuvo lugar del 2 al 3 de mayo y la Semana de Reuniones que le siguió los coordinadores del equipo y todo el personal entablaron debates sobre la reconfiguración. Esto ayudó a abrir la reflexión en el plano del personal y trajo algunas ideas nuevas muy interesantes. Los aportes de los miembros del personal de diferentes equipos mostraron que los cambios que están afectando al movimiento ecuménico y a sus instituciones son un reflejo de los procesos que se están dando en el plano de la política internacional, las Naciones Unidas y sus organismos, el mundo de las ONG, etcétera. Además se planteó la cuestión de saber si la reflexión sobre el futuro debería tratar principalmente de las estructuras o del programa del movimiento ecuménico.

Se presentó una cronología preliminar de un proceso de reflexión que toma la Novena Asamblea como última etapa y algunos acontecimientos ya programados en 2003 como puntos de referencia: la reunión preparatoria de las CCM el 19 de mayo, el Grupo de Secretarios Generales de las OER y el CMI del 17 al 18 de septiembre y luego la reunión de seguimiento de las OER y ministerios pastorales especializados del 19 al 20 de septiembre, el Comité de Continuación del Foro del 18 al 20 de octubre, la Conferencia de Secretarios de las CCM del 21 al 24 de octubre y la reunión propuesta sobre reconfiguración en noviembre.

Se hizo una segunda versión más detallada de esta cronología, que abarca el período de tres años hasta la Asamblea y en la que se proponen etapas sucesivas de un memorándum de discusión (noviembre de 2003), el borrador de una propuesta (noviembre de 2004) y la presentación, en el momento de la Asamblea, de una propuesta acordada. Esto reveló el peligro de encerrar la discusión en un proceso institucional de intereses contrapuestos en el que cada uno de los grupo que colaboran con el Consejo defienda sus propias opiniones y trate de ser el más beneficiado en el resultado final. Esto también puso de manifiesto la necesidad de tener un proyecto o una propuesta concretos para someter a discusión


Notas
1.
Es importante hacer notar que estas reflexiones se centraban esencialmente en una reconfiguración del CMI y de las OER. No tomaron en cuenta el panorama más amplio de otros grupos ecuménicos que colaboran con el Consejo.
2. En la tercera consulta (junio de 2002) se prefirió este nombre antes que el original de “Foro de Iglesias Cristianas y de Organizaciones Ecuménicas”.
3. Esta reunión fue programada mucho antes del informe del Secretario General al Comité Central.
4. Véase el documento “Reflexiones sobre la reconfiguración del movimiento ecuménico” de Konrad Raiser, marzo de 2003.