Consejo Mundial de Iglesias
COMITÉ CENTRAL
Ginebra, Suiza
26 de agosto - 2 de septiembre de 2003
Documento No .GEN 17

Para examen y decisión

Informe del Comité de Examen II


INTRODUCCIÓN

Mandato: El mandato del Comité de Examen II (CE II) es determinar las cuestiones importantes desde el punto de vista ecuménico planteadas en los informes del Moderador, del Secretario General y de la Mesa, así como en las plenarias por temas, las reuniones regionales y las sesiones de información y debate

Procedimiento: Considerar los informes de las sesiones de información y debate y de las reuniones regionales; examinar a fondo los informes del Moderador y del Secretario General así como las aportaciones por escrito de los Comités de Examen I y II y del Comité de Programa y dar cuenta de su contenido y del informe de la Mesa; examinar y analizar los informes de la plenaria sobre los Jóvenes al servicio de la vida, y de la plenaria latinoamericana, y asesorar sobre las respuestas ecuménicas adecuadas y formular recomendaciones sobre la declaración de la EDAN (Red ecuménica de defensa de las personas con discapacidades): “Una Iglesias de Todos y para Todos - Declaración Provisional”.

1. INFORME DEL MODERADOR

Su Santidad Aram I, Moderador del Comité Central, presentó un informe exhaustivo y oportuno sobre los problemas y desafíos que plantea el diálogo interreligioso, que ha sido siempre una preocupación ecuménica. Los miembros del Comité Central, que agradecieron y encomiaron el informe, opinaron que debería distribuirse ampliamente y ponerse a disposición de las iglesias miembros. La experiencia de la pluralidad religiosa es un hecho actualmente en todo el mundo.

Las cuestiones planteadas en el informe tienen gran importancia para la situación mundial. Aunque en grado diferente según las regiones, el diálogo y la cooperación interreligiosos son cada vez más una prioridad para las iglesias miembros del CMI en todo el mundo, y esto es aún más evidente tras los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 y las guerras de Afganistán e Iraq que les sucedieron. Este hecho también se ha puesto de relieve con el recrudecimiento del conflicto bélico entre Israel y Palestina, que ha merecido justificadamente una especial atención este año por parte del Comité Central.

El Comité de Examen II dedicó bastante tiempo a reflexionar sobre este importante informe y sobre los comentarios del Comité de Examen I, de las reuniones de información y debate sobre el pluralismo religioso, y de cada uno de los miembros del Comité Central así como la información sobre el trabajo actual del Equipo de Relaciones y Diálogo Interreligiosos del CMI y de otros equipos del Consejo. El Comité de Examen II reconoce la importante labor que se está realizando y el material que ha producido el CMI al respecto, por ejemplo, el documento sobre diálogo interreligioso: “Consideraciones ecuménicas para el diálogo y las relaciones con creyentes de otras religiones”, recibido por el Comité Central en su reunión de 2002. El Comité de Examen II tomó nota también con aprecio de que la reunión de la Comisión Permanente de Fe y Constitución en 2004 en Kuala Lumpur (Malasia) y la Conferencia Mundial de Misión y Evangelización que se celebrará en Atenas (Grecia) en 2005 ofrecerán oportunidades importantísimas para que las iglesias miembros del CMI debatan sobre las preocupaciones planteadas en el informe del moderador.

El Comité de Examen II subrayó la necesidad de mantener un fuerte vínculo entre el diálogo y la cooperación interreligiosos para promover un diálogo de vida que prepare e impulse a las iglesias miembros para avanzar en esta cuestión.

El Comité de Examen II tomó nota de varias preocupaciones expresadas por los miembros del Comité Central:
1. Se advirtió que no había que subestimar las dificultades que implican el diálogo y la cooperación interreligiosos;
2. La necesidad de tener en cuenta los distintos contextos en los que tiene lugar el diálogo, por ejemplo, el contexto secularizado de las sociedades occidentales, o los países cuya cultura y cuya vida religiosa están influidas predominantemente por otra religión;
3. La importancia de tener una percepción clara de las propias convicciones religiosas antes de entablar el diálogo;
4. La necesidad de establecer objetivos y fines claros para el diálogo, de modo que puedan entenderlos todos los que participan en él y que permitan medir los progresos realizados y mantener la orientación.
5. La necesidad de seguir avanzando en los esfuerzos por aclarar la relación entre el diálogo interreligioso y la misión y evangelización de la iglesia, así como entre el diálogo centrado en las cuestiones doctrinales y el que tiene importantes motivaciones humanas y que conduce a una acción común.
6. El reconocimiento de que existe la pluralidad dentro de las religiones y entre las religiones, y de que los principios de apertura y escucha deben aplicarse en ambos contextos.

A la luz de estas consideraciones, el Comité de Examen II recomienda:

1. Que el Informe del Moderador se publique en el formato adecuado y que se distribuya ampliamente entre las iglesias miembros y la comunidad ecuménica más amplia, en un mayor número de idiomas de los que están representados oficialmente en el CMI.
2. Que se acompañe el Informe con ejemplos ilustrativos de diálogo en situaciones determinadas.
3. Que el CMI elabore y comparta modelos contextualizados de diálogo y cooperación interreligiosos con objeto de dotar a las iglesias miembros en el plano local de instrumentos más adecuados para realizar esta tarea.
4. Que esta cuestión sea considerada, en la forma adecuada, en la reunión de la Comisión Permanente de Fe y Constitución y en la Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización de 2005.

2. INFORME DEL SECRETARIO GENERAL

El Secretario General saliente, Dr. Konrad Raiser, hizo una inspirada introducción teológica al tema de este año del Comité Central: Al servicio de la vida. El Comité suscribe este informe y aprecia sus agudas observaciones que dieron el tono a las sesiones plenarias de los días siguientes.

2.1 Al servicio de la vida

Habida cuenta del próximo debate sobre el trabajo con las personas con discapacidades y sobre las cuestiones de ingeniería genética, el secretario general subrayó que estos ámbitos de trabajo constituyen una interpelación “para las iglesias de la comunidad ecuménica obligándolas a replantearse su comprensión de los seres humanos como creados por Dios y de la vida humana como un don de Dios”. Planteó dos preguntas importantes: “¿Qué significa la idea de que la humanidad está hecha a imagen de Dios? y ¿Cómo hemos de entender la afirmación bíblica sobre la “bondad” de todas las formas de vida creadas?”. En sus reflexiones ocupa un lugar central el reconocimiento de la dignidad humana y de la integridad de toda vida. Al referirse al contenido de la declaración provisional preparada por la Red ecuménica de defensa de las personas con discapacidades (EDAN) con el título “Una Iglesia de todos y para todos” (PLEN 1.1), concluyó con la afirmación de que “en Jesucristo Dios compartió la condición humana, en su desvalimiento y vulnerabilidad, para redimirla. La muerte de Jesús en la cruz, el deterioro de su cuerpo, se ha convertido para nosotros en el símbolo mismo de la vida. Vino para que tengamos vida, y la tengamos en abundancia (Jn 10:10)”.

En el debate de la sesión plenaria al referirse a esta sección del Informe se reafirmó con fuerza el valor de estas reflexiones teológicas para el trabajo futuro del CMI sobre el tema “Al servicio de la vida”.

2.2 Reconfiguración del Movimiento Ecuménico

Después de compartir información sobre las novedades en el CMI desde la última reunión, en la que se incluyeron referencias a la mejora de la situación financiera y la continuación de la labor en relación con el informe de la Comisión Especial sobre participación de los ortodoxos y las medidas tomadas en lo que se refiere a la invasión de Iraq, el secretario general centró su informe en los progresos realizados para dar cumplimiento a la recomendación del Comité Central del año pasado sobre la reconfiguración del Movimiento Ecuménico. Una vez más explicó los argumentos y los objetivos para este debate que busca reforzar la capacidad del Movimiento Ecuménico “ para conducir a la comunidad cristiana de todas las partes del mundo hacia un testimonio y un servicio comunes en el siglo XXI”. Informó sobre el proceso que se había iniciado.

Esta sección del informe del secretario general se examinó no sólo en la sesión plenaria sino también en las reuniones regionales y en los comités. El Comité de Examen II recibió aportaciones de las reuniones de las regiones del Pacífico, de Asia y de América Latina así como del Comité de Examen I. En respuesta al informe del Secretario General y a las otras contribuciones recibidas, el Comité de Examen II debatió a fondo esta cuestión. Se afirmó con energía que el proceso hasta el momento no había encontrado el suficiente respaldo de las iglesias miembros. El término “reconfiguración” del Movimiento Ecuménico indica que este proceso tendrá importante repercusiones para la futura organización del Movimiento Ecuménico a diferentes niveles e influirá en la forma y la calidad de las relaciones entre los diferentes interlocutores.


Teniendo en cuenta nuestro mandato de examinar el informe del secretario general y, sobre la base, en parte de las respuestas obtenidas de las reuniones regionales, el Comité de Examen II conjuntamente con el Comité de Examen III recomiendan:

1. Que el Comité Central acoja con aprecio y apoye el proceso constante de reflexión y, en particular, la propuesta de consulta que se celebraría en noviembre

2. Que
a. las iglesias miembros participen en el proceso de reconfiguración en toda la medida de lo posible y que se comprometan de una manera directa para facilitar su plena participación y sentirse parte activa en el proceso;
b. habida cuenta de la probable falta de tiempo para conseguir el apoyo de las iglesias se pida al nuevo Secretario General que trace las líneas generales del proceso de “reconfiguración”, incluyendo las iglesias miembros, y explique con claridad la orientación futura de la reconfiguración;
c. a medida que el proceso avance se pueda contar con el aporte de la mayor variedad posible de intereses y experiencias, y que el proceso se centre en la plena participación de todas las iglesias miembros teniendo en cuenta las preocupaciones del Norte y el Sur y del Este y el Oeste;
d. el proceso se arraigue en la visión, los valores y la base del CMI y se reconozca la totalidad de las preocupaciones y compromisos fundamentales del CMI;
e. lo importante siga siendo el fortalecimiento del testimonio común y el servicio de la comunidad cristiana en todo el mundo a fin de que este proceso no esté condicionado ni por los factores financieros ni por el nivel de las contribuciones de los agentes individuales;
f. al desempeñar su papel de abrir espacios, promover y animar el proceso, el CMI no debería renunciar a su voz profética aunque reconociendo que no tiene la exclusiva.

2.3 Expresión de gratitud

Como conclusión a este informe, el Dr. Konrad Raiser señaló que al inicio de su trabajo hace prácticamente once años, el Movimiento Ecuménico se enfrentaba a un período de transición. Consideró su papel como un medio para facilitar la búsqueda de un nuevo entendimiento y de una nueva visión del CMI. No pudo prever hasta qué punto el deterioro de la situación económica habría de ensombrecer todos estos proyectos. Sin embargo, se siente satisfecho por el hecho de poder traspasar sus responsabilidades en un momento en el que parece que lo peor de las dificultades ya ha pasado.

El aplauso de los miembros del Comité Central mostró el gran aprecio que se tiene por el trabajo y el testimonio del secretario general saliente y su extraordinaria dedicación al Movimiento Ecuménico.

3. INFORME DE LA MESA

El Comité de Examen II recibió con aprecio el informe detallado de la Mesa sobre el trabajo del Consejo desde la última reunión del Comité Central, que trató muchos aspectos de los importantes desafíos y del ministerio de nuestra vida en común.

Una de las preocupaciones planteadas por el Comité de Examen II en respuesta al informe de la Mesa es la cuestión de la reubicación de las secretarias programáticas que también suscitaron el interés del Comité al leer los informes de las reuniones regionales. El Comité de Examen II insta a que se revise la actual práctica de la reubicación haciendo un especial hincapié en la coherencia y la transparencia. Además esa revisión debe abordar la cuestión de los criterios de selección para determinar las secretarías que deben ser reubicadas.

Otra cuestión que preocupa es la de las sanciones impuestas a las iglesias miembros que no pagan sus contribuciones. A la luz de los informes recibidos de las reuniones regionales, el Comité de Examen II expresa su preocupación en cuanto a las consecuencias que el cambio de la condición de iglesia miembro por la de miembro no activo podría tener sobre la participación del Sur. Más allá de las cuestiones de la capacidad de contribuir y del impago de las contribuciones, el Comité insistió en la necesidad de una comunicación real entre el CMI y las iglesias miembros.

El Comité de Examen II recomienda:
1. Que se inste al personal de Ginebra a que continúe con las consultas y el diálogo con las iglesias miembros.
2. Que se exhorte a las iglesias miembros a mantener la comunicación con el CMI sobre este tema.

El Comité de Examen II toma nota del informe de la Mesa sobre la aplicación de las recomendaciones de Harare acerca de la sexualidad humana, en el que se subraya que el proceso iniciado ha resultado de utilidad.

4. SESIONES PLENARIAS

4.1 Los Jóvenes : Al servicio de la vida – para que otro mundo sea posible

El Comité desea dejar constancia de su aprecio por las ponencias en la sesión plenaria. El Comité subraya:
· La necesidad de programas de formación de dirigentes ecuménicos para jóvenes.
· El valor de las intuiciones, las percepciones teológicas y las acciones que los jóvenes pueden aportar como un don para toda la iglesia y para la sociedad en general.
· La importancia de la participación de los jóvenes en todos los aspectos de la vida y en el trabajo de las iglesias y del Consejo Mundial de Iglesias.

Reconociendo la importancia de todos los puntos expuestos para cualquier iniciativa y trabajo al servicio de la vida y la interpelación que suponen para las iglesias, el Comité de Examen II recomienda:

1. Que el Comité Central recomiende el Programa de Stewards y de Pasantes del CMI como modelos para la formación ecuménica y la formación de dirigentes, e inste a las iglesias miembros a que den seguimiento a estas actividades a nivel local, en cumplimiento de las recomendaciones de la Asamblea de Harare de que las propias iglesias proporcionen más oportunidades para la participación juvenil en su vida y en el Movimiento Ecuménico.
2. Que se pida al CMI que estudie la relación entre el Programa de Pasantes de los jóvenes con otros programas del CMI.
3. Que como preparación para Novena Asamblea el CMI refuerce especialmente su trabajo con los jóvenes centrándose en los fundamentos éticos y espirituales de la búsqueda por los jóvenes de justicia económica, mediante el seguimiento de la participación de los jóvenes en la iglesia, en las actividades de la sociedad civil en constante crecimiento y en el Foro Social Mundial.
4. Que se inste al CMI a reforzar la participación de los jóvenes en todos los ámbitos de su trabajo y especialmente se asegure una importante presencia de jóvenes en la Novena Asamblea General como delegados, consejeros, stewards y visitantes, adjudicando a los jóvenes como mínimo, si es posible, un 25% en cada una de estas categorías.
5. Que se inste al CMI a que busque otras vías de cooperación y asociación mediante pasantías en otras organizaciones como los organismos de las Naciones Unidas y las organizaciones ecuménicas para reforzar la participación de los jóvenes.


4.2 Al servicio de la vida: EDAN – “Una Iglesia de Todos y para Todos: Una Declaración Provisional”

El Comité quiere hacer constar su aprecio por la declaración titulada “La Iglesia de Todos y Para Todos – Una Declaración Provisional”. El Comité subraya los elementos clave de esta declaración:
· El carácter de esta declaración como declaración provisional, abierta a un examen constante con las personas discapacitadas;
· La aceptación de todas las personas como hechas a imagen de Dios, y la interrelación entre las personas;
· La distinción entre sanación y curación;
· La impugnación de la afirmación de que existe correlación entre discapacidad y pecado;
· El don a toda la Iglesia que pueden constituir las perspectivas y las percepciones teológicas de las personas con discapacidades;
· La iglesia como una comunidad incluyente y acogedora, y las propuestas para que las iglesias sean más acogedoras, especialmente por lo que respecta al culto.

Reconociendo la importancia de estos temas para cualquier iniciativa y trabajo al servicio de la vida así como el desafío que supone para las iglesias el ser iglesia para y con personas discapacitadas, la Red ecuménica de defensa de las personas discapacitadas (Equipo de Justicia, Paz y Creación) y el Equipo de Fe y Constitución han preparado esta declaración provisional como un ejemplo de colaboración entre equipos, atendiendo a las recomendaciones de la Asamblea de Harare para un nuevo estilo de trabajo en el CMI.

El Comité de Examen II recomienda:

1. Que el Comité Central reciba con aprecio la declaración “La Iglesia de Todos y Para Todos – Una Declaración Provisional”.
2. Que el Comité Central envíe la declaración a todas las iglesias miembros del CMI para su estudio y les pida que formulen sus observaciones y las transmitan al CMI para proseguir la reflexión con la EDAN, y se puedan formular así medidas pertinentes para que las iglesias y las instituciones cristianas sean más accesibles a las personas con discapacidades.
3. Que el Comité Central inste y estimule a las iglesias miembros del CMI a hacer participar a las personas discapacitadas en todos los ámbitos de la vida de la iglesia, incluidos consejos, comisiones y la vida litúrgica.
4. Que la Red Ecuménica de defensa de las personas con discapacidades (EDAN) se promueve y apoye a nivel local, regional y nacional, así como en el Consejo Mundial de Iglesias.
5. Que se inste a las iglesias a hacer presión ante los gobiernos y trabajar con ellos para velar por que la Organización de las Naciones Unidas (como fue acordado en junio de 2003) elabore una convención sobre los discapacitados y que se invite a las personas con discapacidades a participar en la elaboración de esa convención;
6. Que el CMI incluya discapacitados como miembros de los órganos rectores y grupos consultivos, y que subraye la conveniencia de esta medida cuando se presentes candidaturas de las iglesias.


4.3 Al servicio de la vida: Tecnologías de la genética humana

El Comité expresa su gratitud por la segunda sesión plenaria sobre “Al servicio de la vida” así como por el documento adjunto al presente informe que trata sobre ingeniería genética.

El Comité de Examen II examinó la cuestión de si las tecnologías de la genética aportan una nueva dimensión a la capacidad de los seres humanos de modificar y cambiar el desarrollo de la especie humana y de otras especies. Estas tecnologías afectan a nuestra actitud fundamental respecto a la vida y a nuestras convicciones más profundas sobre el valor único de cada vida humana. Además de los efectos de esas tecnologías en la sociedad y en la salud, y de sus consecuencias sobre el medio ambiente a largo plazo, están en juego cuestiones aún más profundas que afectan a los valores éticos y a la comprensión del ser humano y de su lugar en la creación.

Esas tecnologías y sus marcos jurídicos evolucionan rápidamente. Existen importantes vacíos jurídicos donde no hay ni marco jurídico ni medidas de regulación y el debate público es aún muy restringido en la mayoría de los países. Lo que preocupa sobre todo son los aspectos racistas y deshumanizantes de las teorías de eugenesia y las posibles aplicaciones militares de las tecnologías de la genética humana. Los pueblos indígenas están luchando en muchos lugares del mundo para defender sus datos genéticos, que son muy apreciados en la fabricación de nuevos medicamentos y en los nuevos tratamientos. El desarrollo de las tecnologías genéticas refleja en gran medida los intereses de las poderosas empresas multinacionales y se corre el riesgo de agravar el desequilibrio en la distribución de los recursos para la salud, lo que debe ser impugnado.
Las dos ponencias presentadas en la sesión plenaria sobre la reacción del Consejo Nacional de Iglesias de Tonga, y la cooperación del CMI con la Iglesia Metodista Unida pusieron de relieve el valor de la cooperación ecuménica en relación con estas cuestiones. Hay una necesidad urgente de crear una plataforma ecuménica de intercambio y debate entre todas las iglesias con las personas que trabajan sobre el terreno y con los más afectados, es decir, los pueblos indígenas y las comunidades agrícolas.
El Comité tomó nota con aprecio del seminario de Bossey sobre ingeniería genética previsto para 2004.

El Comité de Examen II recomienda:
Que el CMI cree una plataforma para el intercambio y debate entre las iglesias respecto a las cuestiones relacionadas con la ingeniería genética.
Que el CMI aliente a las iglesias miembros a comprometerse con las cuestiones que están en juego escuchando a aquellos que trabajan en ese sector, y los testimonio de otras iglesias.
Que el CMI presente un documento de estudio sobre ingeniería genética basándose en las líneas directrices de 1989, considerando los distintos enfoques teológicos y éticos de las iglesias miembros, pero poniendo también de manifiesto las inquietudes y las iniciativas comunes; para elaborar este documento de estudio se recurriría también a representantes de las personas que trabajan en este sector y de las personas más afectadas.
Que el CMI lleve estas inquietudes a la próxima Asamblea, en el marco de los compromisos de las iglesias en las cuestiones de ciencia y de tecnología.

4.4 Al servicio de la vida: una perspectiva latinoamericana

El Comité hace constar su profundo aprecio por las experiencias inspiradoras y las reflexiones compartidas durante la sesión plenaria. Los presentadores de la sesión plenaria renovaron nuestro sentimiento de profunda gratitud por el testimonio de las iglesias en Latinoamérica en su labor al servicio de la vida, especialmente durante los periodos difíciles de los regímenes militares en muchos países de la región, y asimismo en estos momentos críticos de la globalización.

Escuchar las voces de las iglesias y de los pueblos de América Latina tiene un valor fundamental en este Comité Central dado que nos estamos preparando para la Novena Asamblea General del CMI en 2006 que se celebrará en Porto Alegre (Brasil). Como ciudad que acogió en tres ocasiones el Foro Social Mundial, el nombre de Porto Alegre tiene fuertes connotaciones con la poderosa visión de un mundo en el que cuentan la dignidad humana y la justicia, y se celebra el preciado don divino de la vida, un mundo que ofrece alternativas a la exclusión, marginación y la destrucción de la tierra.

El Comité subraya de manera especial:
· La importante dimensión histórica del testimonio de las iglesias latinoamericanas al servicio de la vida, que nos recuerda nuestra tarea común de compartir y cultivar estas memorias que proporcionan una guía y un significado en medio de esta realidad en constante cambio. Estas experiencias cimientan y enriquecen la reflexión bíblica y teológica que responde a los desafíos de la vida de las personas en el espíritu de la teología latinoamericana de la liberación.
· La reflexión teológica creativa sobre el trabajo de las iglesias de Brasil en el marco del Decenio para Superar la Violencia puso de relieve los dos elementos centrales de la dignidad humana y la gracia de Dios.
· La respuesta de los miembros del Comité Central mostró que el llamamiento profético a la justicia y al servicio de la vida ofrece una verdadera oportunidad para un testimonio significativo al Dios de la Vida en el contexto de la creciente concentración de poder, las graves injusticias económicas y la destrucción medioambiental. Estar al servicio de la vida nos invita a una reflexión constante sobre el futuro papel del cristianismo.

El Comité de Examen II recomienda:

Que se invite a las iglesias miembros del CMI a reflexionar en profundidad sobre su participación en el pasado y el presente en actividades al servicio de la vida en sus propios contextos.
Que se inste a las iglesias a proseguir sus esfuerzos para afirmar la dignidad de las personas afectadas por las terribles consecuencias de la globalización económica y a apoyarlas en su lucha por la vida.
Que las iglesias de América Latina continúen ampliando y profundizando sus reflexiones teológicas sobre la dignidad humana en el contexto del DSV y las compartan con las iglesias de otras regiones por medio del CMI y del CLAI.

5. REUNIONES REGIONALES

El Comité de Examen II desea agradecer el trabajo de las reuniones regionales que presentaron sus informes para las deliberaciones del Comité. Entre los asuntos de los que debe tomar nota el Comité Central que se plantearon en las reuniones regionales, se incluyen los siguientes.

Las restricciones económicas del CMI y los consiguientes cambios en su política, estructuras y prioridades suscitan preocupación en relación con la participación de las iglesias y las organizaciones ecuménicas de Asia.

La voz de Asia en el CMI puede debilitarse al mermar los recursos y recortarse el personal. Teniendo presente esta situación, piden:
· que se tomen las medidas necesarias para asegurar la participación de personas Asia en los órganos decisorios, en las comisiones de reciente formación, en las reuniones, etc.
· que se acompañen y apoyen los ministerios de las iglesias del Sur, en particular aquellas que pasan por una situación de crisis.
· que se dedique más tiempo a las reuniones regionales en las reuniones del Comité Central con objeto de que sea posible la debida preparación de la participación y la contribución de Asia.

El Comité de Examen II tomó nota de que la otra preocupación fundamental era que la reconfiguración del Movimiento Ecuménico debería abarcar los sectores de misión y diaconía, justicia y paz, ya que los cristianos viven en comunidades que se caracterizan por la pluralidad religiosa y las múltiples amenazas a la vida.

El Comité de Examen II hace constar que la reunión regional de América del Norte respaldó sin reservas la elección de los Estados Unidos de América como prioridad anual del DSV para 2004 con objeto de hacer frente de forma más pertinente a los problemas actuales de crecientes ciclos de violencia.

Los miembros de la región del Pacífico plantearon la cuestión de la plena participación. Su preocupación se centró en la cuestión de la reubicación de la secretaría del Pacífico. La situación tiene mayor importancia por el hecho de que sólo hay un miembro de esta región en el personal del CMI en Ginebra. Los miembros del Comité Central pusieron de relieve dos cuestiones: el procedimiento por el que se tomó la decisión y el futuro de la secretaría reubicada. El Comité apoya el proceso previsto de revisión de la decisión de reubicar la oficina después que haya pasado un año de la reubicación.

El Comité de Examen II recomienda:

Que el examen de la reubicación de la secretaría del Pacífico abarque también toda la política de reubicaciones, y de esta manera se consiga una coherencia y transparencia global en la ejecución del plan de reubicaciones. Se debería dedicar especial atención al contexto específico de cada región y a la importancia del emplazamiento de Ginebra para el trabajo de una secretaría de una región particular o programa, por ejemplo, el Programa de los Pueblos Indígenas.

La reunión regional de América Latina se hizo eco también con fuerza de estas preocupaciones sobre el impago de las contribuciones y la participación, así como sobre el proceso de reconfiguración del Movimiento Ecuménico.

6. SESIONES DE INFORMACIÓN Y DEBATE

El Comité de Examen II consideró las seis sesiones de información y debate organizadas para este Comité Central y examinó los informes escritos a partir de las actas. Dados los difíciles momentos de las negociaciones de paz en el Sudán, el Comité manifiesta su aprecio por el trabajo realizado en el proceso de paz en ese país. El Comité está también convencido de que la escalada de la crisis en Palestina e Israel requiere la atención y una respuesta decisiva del Comité Central.

El Comité de Examen II recomienda:

1. Que se conceda más tiempo a las sesiones de información y debate en las próximas reuniones del Comité Central, puesto que es importante y esencial dar oportunidades de intercambio de ideas a las iglesias miembros.
2. Que el Comité Central responda enérgicamente a la actual situación en Palestina e Israel, tanto públicamente como en el trabajo del CMI con las iglesias miembros.









Apéndice
BACKGROUND ON
CARING FOR LIFE: HUMAN GENETIC TECHNOLOGIES

The Programme Committee of the Central Committee of the World Council of Churches (WCC) stated in 1999: “Caring for life furthers the WCC’s earlier work on building communities with the marginalized and excluded: sustainability, Theology of Life and a life-centred ethic, the culture of peace and non-violence, and upholding the right and dignity of people. At the same time, new attention is needed to the spiritual dimensions of caring for life, particularly as these relate to ethical questions arising from biotechnology, birth control, abortion, and human sexuality.” (Minutes of the 1999 Central Committee Meeting, p. 91)

The Advisory Group of the WCC’s Justice, Peace, Creation Team took up this recommendation during its meeting in 2000 and suggested work on agriculture and genetically modified foods as an entry point for a study process on genetic engineering that concentrates on underlying ethical concerns and the vision for life. A small working group on genetic engineering discussed the proposal and developed a background document to stimulate further discussion by members of the Policy Reference Committee II for last year’s Central Committee meeting. The debate on genetically modified crops and food aid became a major issue in 2003, following the rejection of gmo-corn as food aid by the government of Zambia. This concern is now taken up together by Action by Churches Together (ACT), the Lutheran World Service (LWS) and the World Council of Churches.

This year, the working group on genetic engineering produced a small background document for the discussion on human applications of genetic technologies, having in mind that the CC will focus on this concern during the Caring for Life plenary session. The work on this document was made possible also through the support and sharing of resources by the United Methodist Church.

1. INTRODUCTION

The World Council of Churches pioneered work on biotechnology and genetic engineering through initiatives of the Department on Church and Society during the seventies and eighties of the last century. The impulses given by the WCC were taken up and further developed by member churches especially in North America and Europe.

The WCC’s own work culminated in a study document that was received by the Central Committee in 1989. The document served its purpose well for a number of years. In the meantime, however, science and the public debate in which policy issues concerning genetic technologies are discussed are rapidly evolving and changing. The ethical, anthropological and theological challenges posed by genetic engineering create an urgent need not only for an updated statement on genetic engineering, but even more so for an ecumenical platform for common discussion and engagement of these issues by churches individually and with each other. Already the first steps of a world-wide survey of statements by churches and ecumenical partners undertaken as part of the preparations for this year’s Central Committee meeting show the variety of theological approaches employed by different churches. They usually reflect very well the different traditions of the respective Orthodox, Roman Catholic or Protestant church that authorised or produced the individual statement. This fact alone calls already for an ecumenical platform for common exchange and discussion.


There is also a growing need to learn more about each others responses to the actual research going on in laboratories not just in North America and Europe, but increasingly in many other parts of the world. This is, for instance, reflected by the fact that the National Council of Churches in Malaysia held a conference on cloning in May this year. Churches are challenged to engage in public discourse regarding new legislation at national, regional and international levels. Is it possible to improve the pre-conditions for common initiatives by different churches? What are the issues that need to be raised? What dynamics and interests are influencing the basic research and the development trajectory of science and technology in the area of genetic engineering? What kind of regulation is necessary? Are there limits that need to be respected in order to protect the dignity of human beings and the future of life on planet Earth? In addition to the societal, the health impacts and the long-term ecological effects of the technologies some more profound questions concerning ethical values and of the understanding of the human being and its place in creation are at stake.

The suggestions made for deliberation by the Policy Reference Committee II are meant to serve such a process of ecumenical exchange and debate on genetic engineering so that the churches know more about each others approaches and are encouraged to better co-operate at different levels. A good example for such ecumenical co-operation was the initiative by the National Council of Churches of Tonga in response to the attempt by the Australian company Autogen (a subsidiary to the German pharmaceutical company Merck) to gain exclusive access to all information concerning the DNA of the Tongan population. The NCC called for a conference in co-operation with churches and ecumenical partners in the Pacific and with the WCC, which helped to shape the response by the NCC and stimulated public debate and action. The initiative was considered to be one of the best peoples’ self-defences against bio-piracy by NGO’s active in this field.

2. A RAPIDLY DEVELOPING AGENDA

Genetic engineering added a new dimension to the capabilities of human beings to modify and change the development of human and other species. It is at the origins of a new generation of pharmaceuticals, new diagnostics such as pre-natal genetic diagnostics that can be used for pre-implantation selection, new somatic therapies, cloning etc. These technologies and the legal frameworks around them, e.g. regarding intellectual property rights, patenting of life-forms, prior informed consent and privacy, status of the embryo etc. are rapidly developing. There are significant gaps in which there is no legal or regulatory and framework and only little public debate in most of the countries. Of grave concerns are racist and dehumanising aspects of new eugenics and the possible military applications of human genetic technologies.

Given the challenge of trying to address the broad and profound social, ethical and theological issues raised by genetic engineering, it is tempting to enter into the discussion of the more specific issues without stopping to consider both the historical and contemporary context. It is therefore both reasonable and necessary to ask the simple question, Why are we doing this?

Technologies are not value-free. They are rooted in specific social and cultural contexts. Given the pragmatic, result oriented and often utilitarian ethics of the dominant technological culture, the question can be rephrased in these terms: What is the problem this technology (or science) is supposed to address? Who defined the problem and constructed the solution, and to what end? Is the ‘problem’ simply being defined according to the available (commercial) ‘solutions’ that are available or that would be most profitable to those offering them?



3. GENERIC ISSUES

Human genetic technologies deeply touch theological issues. Far beyond the immediate ethical questions which arise with the use of any new technologies, they touch the fundamental ethical fabric of our societies:
· Human genetic technologies touch our fundamental attitude toward life. This is emphasised not only by defenders but also by critics of a theological view.

The American Nobel Prize Winner James Watson explicitly addresses those who believe that all human life is a mirror of God and who attribute therefore a sanctity to human life which excludes any human attempt to use it for ends such as medical research. Watson himself affirms that life is not created by God but is the product of an evolutionary process which follows Darwin’s principles of natural selection. Religiously motivated laws which, for example, enforce the birth of genetically disabled children, says Watson, create unnecessary suffering for their parents. In the long run – thus the Nobel Prize Winner – these religious voices will be isolated and their views will be ignored.

Watson’s line of argument shows: In the current debate on the new possibilities of modern biotechnology there is more at stake than just the pros and contras of a certain method. It mirrors a possible change in ethical culture. It questions the validity of fundamental ethical values which were so far embedded in a broad societal consensus. Human genetic technologies touch our deepest convictions about the value of human life.

· Human genetic technologies force us to clarify our understanding of human beings as creatures of God. Especially in issues of human genetic technology religious language is invoked in public.

When U.S. President Bill Clinton announced the completion of the Human Genom Project in a globally broadcast press conference on June 25, 2000, he used theological language: “Today we learn the language in which God created life”.

What is the meaning of such theological affirmations in this context? How do churches respond to this claim?

· Human genetic technologies involve an assessment of the weight of different goods such as the possibility of healing sicknesses and the integrity of early human life. Sometimes ethical dilemmas cannot be avoided. Then, it is all the more important to carefully analyse and assess the ethical aspects of the problem and thus come to a responsible decision.

· Human genetic technologies are based on a distribution of resources for health that has to be questioned. Human genetic technologies depend on resources which are extremely unequally distributed in the different parts of the world. The use of large resources to help parents have a healthy child is questionable when health and nutrition can be provided for children in other parts of the world can be saved with a fraction of these resources and affordable drugs are not at reach for victims of HIV/Aids.

· Human genetic technologies may have an impact on the ecology of values in a society and redefine the place that sickness and disability have in it.





4. HOW THEOLOGY CAN GIVE ORIENTATION

The Sanctity of all Life
God's salvation in Jesus Christ not only means fullness of life for the human community, but the restoration of all creation to its goodness and wholeness. God's Holy Spirit comes to renew the whole creation. As the early church confessed: God, the Creator, the Son and the Holy Spirit are one in the Holy Trinity. According to the creation stories of the Bible, the earth was meant to be home for all living creatures, which live in different spaces, but linked to each other in a web of relationships. The human community is placed within the wider community of the earth, which is embedded in God's household of life. It is this vision of a truly ecumenical earth, that emphasis the sanctity and inter-relatedness of all life.

Jesus Christ as the Basis
Christians understand what it means to be human in the light of Jesus Christ as the one human being in which God’s creative will for human beings has shown on earth. Biblical notions and the stories about the life, death and resurrection of Jesus do not provide a blueprint for contemporary ethical decision making. But if we live in a certain tradition and make the story of this tradition into our own story, our perspectives on the world are shaped by this story. As Christians we believe that the life, death and resurrection of Jesus is a powerful resource for a meaningful life. We believe that it can give us life fostering guidance in the ethical questions of our times.

Relationality from below
The understanding of human beings as relational beings is fundamental. It does, however, not suffice just to speak of some general humanity with some general relationality. Such humanity and such relationality are qualified. Jesus is the vulnerable human being, the tortured human being, the powerlessly abused human being. Relationality, theologically understood, is therefore, relationality from below. To look at human relations as Christians, requires to look at them from the perspective of the deprived, dispossessed and vulnerable.

Understanding this qualification of relationality has clear consequences for the assessment of modern human genetic technologies. Not only does it question all efforts technically to improve human beings, but it also deeply ingrains the perspective of the disabled and physically “imperfect”. Discussions about the selection of human beings, genetically worthy or unworthy to live, are seen differently, if this perspective becomes once own perspective. Human life is given by God. Its beauty does not depend on human assessment. The conviction that human lives are not at the disposal of human goals or wishes is expressed in rejecting all efforts to apply the cloning technique to human beings.

Human beings as an end in itself
Since every human being is created by God, no human being may be used as a pure instrument for any other purpose. Human beings are always ends in themselves and never only means to another end. Therefore, every human being is irreplaceable. This is what the notion of the “dignity of the human person”, which lay the groundwork of the modern human rights’ tradition, means. If the Tongan people have resisted the economic exploitation of their blood, they have shown a clear intuition for this dignity. The affirmation of human dignity stands against all forms of the use of human genetic technologies which subject human beings to pure economic interests.

Dignity instead of commodity
Human lives are more and more shaped by an economic paradigm which is dependent on the trade of commodities in the market place. The danger is obvious that this paradigm even shapes human attitudes toward life instead of nurturing this attitude toward life with the paradigm of dignity.
The emphasis on the dignity of the human person is irreconcilable with any commodification of human life. Human life is treated as a commodity when its value is weighed against another value. This is what happens when human life is patented. Such patenting gives a power on human life to specific human beings which cannot be justified. Life ultimately belongs to God. The patenting of human life is in opposition to this conviction.

Unconditional Affirmation of Human Life
Every human being is part of God’s creation of which God has said: ‘It is very good’. Therefore God’s love extends to every human being, no matter whether other human beings consider it worthy or not. Current societal tendencies to judge others according to their degree of perfection, be it aesthetical, moral or physical, fail to witness God’s will for God’s creation. New genetic selection techniques such as Pre-natal Genetic Diagnostics open the door for efforts to judge about the worth of human life and therefore for new forms of eugenics. A new culture of affirmation of life which includes human beings who are seen as disabled, diseased or deficient by others is imperative.

Questioning the Notions of Health and Sickness
There are no objective criteria for the notions of sickness and health. What is called healthy, differs in various contexts. While deafness can be seen as a serious deficiency by some, others have learned to live with it and can affirm it. Vice versa many who seem healthy from one perspective can be seen as sick, for example in their social attitudes, from another.

Alleviating suffering is a high human goal. Jesus himself healed the sick and alleviated their suffering. But Jesus acted in relationship. He responded to a call for help. His healing was an affirmation of life. Medical treatments today have to be sensitive to the needs of the patients. Medical efforts fail to meet what they are called to do, if they make patients into objects of a self running medical or scientific enterprise which serves more the glory of the researchers than meeting the needs of the patients.

The Moral Status of the Human Embryo
If illnesses can only be healed by using others, including developing early human life, the price is too high. The churches do not completely agree upon the moral status of the embryo. Some affirm that the dignity of the human person applies to human life from the time of conception on. Others believe that the embryo only gradually develops into a full human being with the full protection of human dignity.

Nevertheless, there is the common conviction that no human being has to earn basic respect and dignity by moral, spiritual or physical worthiness. Such respect and dignity can also not be based on reaching a certain stage of biological development. Dignity is not earned by human beings but attributed by God the creator. Therefore, there is agreement that the embryo, from the very beginning at conception represents human life and can not be treated arbitrarily. Even those who do not exclude research with human embryos in the first fourteen days after conception advocate strong restrictions on ethical grounds. Since therapeutic cloning (“research cloning”) implies that human life is created for the simple reason to be destroyed again for research, it is not compatible with the respect for life which churches advocate for.

Health Justice
Modern human genetic technologies call the grave injustices to everyone’s attention which characterise the global distribution of health resources. Human lives cannot be weighed against each other in an accounting mode. Every human life with its own biography is precious and deserves to be cared for. This is why it is a moral scandal that in many parts of the world the very basic requirements of human health care are not met. Nevertheless the main share of intellectual and financial resources for health care in the world is overwhelmingly directed to the wealthy. Whereas in some parts of the world health problems are caused by an affluent life style, in other parts lack of health is caused by poverty.

Christians believe that there is only one human family created by God. As long as some in this human family are gravely disadvantaged Christians are called to be their advocates. Those responsible in politics and health care must direct their attention to effective strategies for overcoming global health injustice. A more balanced global distribution of health goods is necessary. An ethics of self-limitation in the health care systems of the affluent countries and a common effort to develop basic health care systems globally are called for. If human genetic technologies cannot help in this effort, they should not be given any priority.

Accepting our finiteness
Especially in the affluent countries, people try to do everything to escape human finiteness. Large amounts of money are being used to extend life as long as possible. According to the Bible, however, good life includes finiteness. It is no coincidence that the creation story in Genesis sees the wish of the human being for eternal life as the one temptation which would be like a second fall. God places the Cherubim at the door of paradise to prevent Adam and Eve from eating the fruits of the second forbidden tree - the tree of life - so they would not “take also from the tree of life, and eat, and live forever.” (Gen 3,22f). It is an act of God’s love that God places the Cherubim at the door of paradise. Striving for eternal life on earth is failing to be human. Striving for human made eternal life is striving for a fake paradise and it runs the danger of actually ending up in human made hell. People of faith live with a different promise. They can accept their finiteness, because they trust in an eternal life opened up by God.

5. CONCLUSION

The World Council of Churches is in the unique position to provide a platform for ecumenical exchange and debate on genetic engineering so that member churches and ecumenical partners will learn more about each others approaches and are encouraged to better co-operate at different levels. The gap between the challenges posed by genetic engineering and active participation of civil society in the debate is often noticed. This applies even more to the voices of churches and faith communities.