Para obligar a otros a servirnos
La esclavitud puede ser aquí el ejemplo más obvio, y para muchos la esclavitud no ha sido abolida. No necesitamos trasladar en barcos a la gente de un continente a otro para producir el tipo de relación que hace que una persona exista sólo para servir a las necesidades de otra. ¿Cuál es nuestra visión alternativa de la interdependencia?
Para forzar a otros a parecerse a nosotros
Sea para “salvar sus almas” o para compartir los “beneficios” de nuestro sistema social y económico, los humanos hemos recurrido a la violencia de varios tipos para obligar a otros a amoldarse nuestra propia manera de creer, comportarnos o actuar. ¿Cuál es nuestra visión alternativa de la diversidad?
Para arrebatar algo a otros
Pocos de los que lean este librito serán atracadores de bancos, pero todos nosotros estamos enredados en relaciones económicas mundiales que oprimen a los muchos en beneficio de los pocos. Muchas guerras y conflictos contemporáneos tienen relación con la explotación de diamantes y petróleo. ¿Cuál es nuestra visión alternativa de nuestra responsabilidad como administradores de la creación?
Para castigar a los malhechores
De las dos razones que a menudo se dan para el castigo de los que delinquen contra la sociedad, la justicia retributiva y la reforma del delincuente, se suele dar prioridad a la primera. Se diría que haciéndole sufrir nos sentimos mejor. Pero, como decía el Mahatma Gandhi, “Ojo por ojo, y al final todo el mundo ciego.” ¿Cuál es nuestra visión alternativa de la justicia que transforma a la víctima y al delincuente?
Para protegernos y proteger a los indefensos
Este es el argumento de quienes creen en la inevitabilidad de la violencia. Pero, cualquier cosa que hagan o dejen de hacer un individuo o un grupo en un contexto determinado, el uso de la violencia es contraproducente a largo plazo. ¿Cuál es nuestra visión alternativa de la seguridad personal y colectiva? Pueden concebirse otras razones por las que recurrimos a la violencia, y cada cual puede encontrar ejemplos en su propia experiencia o en su entorno inmediato. Volveremos sobre estas cuestiones más adelante. La violencia parece inserta en el orden natural de las cosas únicamente porque no hemos tomado bastante en serio las alternativas, usando los recursos de la fe para alentarnos, inspirarnos y ayudarnos. ¿Cuáles son los recursos de nuestra fe –en la Biblia, la tradición, el culto, la espiritualidad, la experiencia, la acción y las relaciones– que nos ofrecen una visión alternativa? Estudio bíblico El profeta Jeremías escribió una carta sorprendente al pueblo de Jerusalén que había sido deportado a Babilonia por el rey Nabucodonosor. Lectura de Jeremías 29:4–7 Jeremías no les dijo que vivieran pensando sólo en el día que terminaría su exilio. Al contrario, les dijo que se instalaran en el exilio, edificando casas, plantando huertos y estableciéndase en familias. Si esto los sorprendió, las palabras siguientes podrían haberlos escandalizado. En el versículo 7 se les dice que rueguen y trabajen por el bienestar, la paz o incluso la salvación (palabras utilizadas en distintas traducciones) de la ciudad del exilio. Sólo les podrá ir bien si las cosas van bien para esa ciudad. Pensemos en su situación. Se sentían amargados en la situación política en que se encontraban; se veían obligados a convivir con el enemigo cuya religión despreciaban. Habría sido comprensible que reaccionaran aprovechando cualquier oportunidad para ofrecer resistencia y vengarse. Pero se les decía que, por su propio bien, trabajaran por el bienestar del enemigo. Lectura de Romanos 12:9–20 Pablo escribía a cristianos que sabían lo que era la persecución. Es fácil citar las palabras de Jesús sobre presentar la otra mejilla (Mt 5:39),más difícil es hacerlo y todavía más difícil seguir la instrucción de Jesús de amar a nuestros enemigos (Mt 5:44). Para Pablo estaba claro que no nos incumbe la venganza; al contrario, debemos vencer el mal con el bien. Es la lógica divina de la reconciliación contrapuesta a la lógica de la violencia. ¿Por qué, cuando nuestro instinto puede decirnos que tomemos represalias contra quienes nos amenazan o nos hacen daño, nos invita la fe a mostrar en actos el amor a nuestros enemigos? ¿Cómo encontramos nuestra paz o tranquilidad buscando la paz o la tranquilidad de quienes tememos, despreciamos u odiamos?
Fuerza física
Podemos imponer o impedir algo por la amenaza y el uso de la violencia física. Tanto el atracador armado como el policía armado operan con arreglo al mismo principio: si te apuntan a la cabeza con una pistola, tienes menos ganas de resistir. El matón en el patio de juego de la escuela y la superpotencia internacional adoptan la misma actitud: soy más fuerte que tú, así es que haz lo que te digo. Esta observación puede ser incómoda para algunos de nosotros, y podría haber otras cosas que decir. ¿Por qué, cuando no podemos conseguir lo que queremos (bueno o malo), recurrimos a la violencia física? ¿Qué otra cosa podemos hacer?
Dominio de los recursos
Si poseo o controlo algo que tú necesitas, tengo un poder sobre ti. Puedo usar mi dominio sobre los recursos para hacer que actúes de una manera determinada. Esto es lo que los padres hacen a veces con sus hijos para que se porten bien, ofreciendo recompensas o amenazando con privarles de algo que les gusta. Las instituciones económicas mundiales hacen lo mismo con las naciones, a las que exigen que adopten ciertas políticas con la promesa de recompensas financieras o la amenaza de retirarles la asistencia. Entre los recursos están también los recursos naturales. El dominio de los recursos funciona tan sólo cuando unos pocos controlan los recursos que muchos necesitan. ¿Qué alternativa deberíamos proponer?
Poder del conocimiento
Este poder tiene estrecha relación con el dominio de los recursos. Podemos guardar lo que sabemos para nosotros, en nuestro propio beneficio. El conocimiento se está convirtiendo en una mercancía con el mismo tipo de protección legal internacional, de manera que puede comprarse y venderse, incluso si es el conocimiento tradicional de un tercero. Otro tipo de poder es el de los medios informativos, capaces de compartir o tergiversar conocimientos según convenga a sus fines.
Poder de posición
Hay quienes tienen poder por la posición que ocupan: por ejemplo, presidente y primer ministro, obispo y sacerdote, director y administrador, marido y padre o madre. En último término, el poder de posición sólo puede funcionar con el consentimiento de los ‘gobernados’. En algunas culturas, los ancianos tienen una posición de poder gracias al respeto que se les tributa. ¿Cómo asegurarnos de que aquellos a quienes se reconocen posiciones privilegiadas darán cuenta de sus decisiones y actuarán con el consentimiento del pueblo? Debemos notar también que algunas veces las iglesias tienen una posición de poder en virtud de su papel constitucional o aceptado en la sociedad. Puede formularse la misma pregunta relativa al privilegio.
Poder moral
Este poder lo ejercen los que, por la simple fuerza de su personalidad, requieren nuestra atención. Su influencia puede ser para bien, pero también para mal. ¿Cómo juzgamos el uso del poder que nos afecta y que observamos? Estudio bíblico En la imaginación popular, el rey David es recordado por dos cosas: un acto de heroísmo y un monstruoso abuso de poder. La historia de Betsabé, David y Urías no se refiere en particular a la promiscuidad sexual. Después de todo, David mantenía muchas relaciones que eran culturalmente aceptables para sus contemporáneos. Cuando la mirada de David se detuvo en Betsabé y la hizo llevar a su dormitorio, el rey inició un deslizamiento desastroso. Betsabé quedó embarazada. Tratando de ocultarlo, David hizo llamar a su marido Urías, que estaba en la guerra, para que regresara al hogar de manera que el niño esperado pudiera pasar por suyo. Por sentido de responsabilidad hacia sus camaradas, Urías se negó. David entonces dio la cínica orden de que Urías fuese colocado en primera línea en la próxima batalla. Urías fue muerto efectivamente en el combate, y David tomó a Betsabé como una de sus esposas. Lectura de 2 Samuel 12:1–7a ¿Cómo crees que abusó David de su poder? ¿Por qué crees que David parecía sinceramente querer usar su poder para reparar la injusticia en el relato de Natán y sin embargo parecía incapaz de ver o contener su propio abuso de poder? Lectura de Filipenses 2: 5–11 En este hermoso pasaje Pablo cita probablemente un primitivo himno de alabanza. Dice muchas cosas de Cristo, cualquiera de las cuales merece ser meditada. Pero concentrémonos en lo que dice sobre el poder. ¿Qué nos dice este pasaje sobre el uso del poder? ¿Por qué es tan poderosa la opción por el vaciamiento de sí mismo, la identificación y la muerte? ¿Qué te dicen estos dos pasajes sobre la forma en que ejerces el poder en tus relaciones?
Injusticia económica
En cada nación y entre las naciones hay una desigual distribución de la riqueza. Una nación o región puede ser rica en recursos naturales mientras la mayoría de su población es pobre. Las aptitudes naturales de los pueblos pueden ser explotadas de manera que no tengan manera de ayudarse a sí mismos. A lo largo de la historia hemos visto el crecimiento de clases acomodadas en las sociedades a expensas de la mayoría. La globalización de la economía completa esta injusticia a nivel mundial.
Injusticia política y social
Muchos de nosotros hemos confiado mucho en una forma particular de democracia representativa y en la capacidad de los estados-naciones para crear el marco adecuado en el que el pueblo pueda vivir. Pero incluso las naciones más poderosas descubren que no pueden ya controlar sus propios destinos, por mucha fuerza que utilicen. Dentro de las naciones, presenciamos la negación directa de los derechos políticos y sociales, a menudo con la excusa de la seguridad nacional. En algunos lugares, vemos que los ciudadanos renuncian a participar responsablemente en las elecciones porque creen que los órganos decisorios locales y nacionales no son representativos ni responden a los intereses de los ciudadanos. Las actuaciones de la justicia penal y civil se inclinan fuertemente del lado de los que tienen los recursos para llevar adelante un juicio o para defenderse. Aun en países con una larga tradición de respeto a la ley, pueden comprarse influencias y por razones de conveniencia política puede permitirse que el poderoso eluda las consecuencias de sus actividades.
Injusticia cultural
La amenaza del imperialismo y la colonización a las identidades religiosas y culturales de los pueblos se prolonga por la fuerza y por la influencia más sutil de los medios de comunicación social. Aquello que en las culturas locales es liberador, vivificante, comunal y contextual está siendo destruido para ser sustituido por una única cultura mundial comercialmente orientada. El estilo de vida que se promueve exalta la autorrealización individual, el éxito económico y la glorificación de la violencia.
Injusticia racial
Esta injusticia deshumaniza a las personas sobre la base de su aspecto físico y de estereotipos raciales. Durante muchos años, las personas de color han sido tratadas como inferiores y han sido violentamente humilladas por sus opresores. Como hemos dicho, cada una de estas injusticias viola los derechos de las personas y produce violencia por parte de quienes sienten que ésta es la única respuesta eficaz. ¿Qué hacemos nosotros para transformar las injusticias en relaciones justas? ¿Cómo hacemos justicia? Estudio bíblico La explotación del prójimo parece ser una constante a través de la historia humana. Los israelitas sabían cómo debían comportarse unos con otros ante Dios, pero constantemente los profetas hebreos tenían que recordarles la insistencia de Dios en que actuaran con justicia. Lectura de Amós 8:4–7 Manipular el mercado en favor del vendedor es lo mismo tanto en el comercio de trigo como en la bolsa de valores. El resultado es que los pobres pierden. Vender productos inferiores como si fueran auténticos está mal, tanto si das salvado por trigo como si vendes refrescos. Este comportamiento se agrava por la hipocresía de la gente religiosa que va al culto deseando que llegue el momento en que puedan reanudar sus negocios injustos. ¿Cuál es la relación entre la justicia y nuestro culto a Dios? Unos 800 años más tarde, Jesús se levantó en la sinagoga de Nazaret y proclamó unas palabras de Isaías como fundamento de su propio ministerios. Lectura de Lucas 4:17–21 Lucas sitúa este relato a continuación de la tentación de Jesús en el desierto. Jesús había resistido la tentación de un ministerio en beneficio propio y superficial. En lugar de condenar simplemente o incluso pedir castigo para quienes habían causado la pobreza, la cautividad, la ceguera y la opresión, utiliza estas palabras para hablar de remediar los males. Jesús afirma una justicia restauradora. ¿Utilizaría estas palabras un observador para referirse al ministerio de tu iglesia? ¿Qué te dicen estos dos pasajes sobre cómo debemos hacer justicia?