El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) está muy preocupado ante la posibilidad de que la próxima Conferencia Internacional sobre la Financiación del Desarrollo, que se celebrará en Monterrey (México), del 18 al 22 de marzo de 2002, esté dominada por las políticas neoliberales de la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, como ha sido el caso en otros foros de las Naciones Unidas.
El texto de Consenso de Monterrey que debe ser aprobado por la Conferencia no contiene crítica alguna al modelo económico neoliberal, "no permite tener ninguna esperanza en cuanto a la eliminación o a la reducción de la pobreza, sino que más bien tiende a agravarla", dice el CMI en una declaración publicada con ocasión de la apertura de la Conferencia de Monterrey.
La declaración del CMI destaca que es esencial que se aplique un modelo de financiación del desarrollo que esté centrado en las personas. "El CMI se opone rotundamente a esos modelos económicos por ser contrarios a la noción de justicia económica que preconizan los cristianos... El documento no es claro ni por lo que respecta al control de los mercados financieros ni por lo que atañe a la promoción de la justicia y de los derechos humanos como factores del comercio mundial".
El CMI forma parte de un equipo ecuménico de 30 miembros que ha asistido a todos los comités preparatorios de la Conferencia y que estará presente en Monterrey.
El secretario general del CMI, Dr. Konrad Raiser, declaró que la Conferencia Internacional de Monterrey será una prueba decisiva de la voluntad política de los gobiernos de Europa y de América del Norte de poner en práctica todas las declaraciones de intención formuladas en recientes reuniones, incluida la reunión de este año del Foro Económico Mundial en Nueva York. Y añadió que "continuar debilitando los compromisos y las medidas concretas que es necesario tomar para atender a aspiraciones ampliamente justificadas, pondría en peligro la credibilidad de la gobernanza mundial".
El CMI ya ha formulado críticas al modelo preconizado por las instituciones financieras internacionales (IFI). Durante la Cumbre Mundial sobre Desarrollo social celebrada en junio de 2000, el Dr. Raiser dirigió una carta al Secretario General de las Naciones Unidas, Sr. Kofi Anan, señalando que "las políticas (de las IFI) no sólo han sido incapaces de reducir el desequilibrio entre ricos y pobres y lograr una mayor igualdad, sino que incluso han contribuido a hacer mayor ese desequilibrio".
Con ocasión de la Conferencia de Monterrey el CMI ha exhortado a los Estados miembros de las Naciones Unidas a que presten la debida atención a tres cuestiones centrales:
Además de los participantes invitados por el CMI, el equipo ecuménico cuenta con representantes del Consejo Latinoamericanos de Iglesias, la Comunión Anglicana, La Junta General de Iglesia y Sociedad de la Iglesia Metodista Unida (EE.UU.), la Iglesia de Cristo Unida (EE:UU), la orden religiosa católica romana de las Hermanas Mercedarias de la Caridad y la International Shinto Foundation. Los miembros del equipo proceden de Ghana, Tanzanía, Uganda, Sudáfrica, Ecuador, El Salvador, Bolivia, Argentina, Panamá, México, Alemania, Bélgica, Noruega, República Checa, Canadá, Japón, India y Samoa.
La delegación se alojará en el Casa Inn Son Mar Hotel, 1211 Ave Alfonso Reyes, Monterrey, desde el 15 de marzo. Teléfono No.: (+52.8) 1.83.75.44.00.
A partir del 17 de marzo, es posible comunicarse con el Dr. Rogate Mshana en Monterrey Celular: (+52) 82.10.39.73.
Si ustedes desean más información, o documentación y comunicados de prensa sobre la participación del CMI en la Conferencia de Monterrey pueden consultar: http://www.wcc-coe.org/wcc/what/jpc/monterrey-s.html
Para más información: Juan Michel,+41 22 791 6153 +41 79 507 6363 media@wcc-coe.org